Un martillo eléctrico es una herramienta que sirve principalmente para perforar y demoler. Sea piedra, mampostería, paredes de ladrillo o cemento. Estos aparatos permiten perforar los materiales más resistentes, pero no se utilizan para otros elementos como el metal o la madera. Se usa sobre todo en la construcción, pero también para bricolaje o en el hogar.

Hay una gran variedad de estas herramientas. A la hora de elegir el tipo tenemos pensar primero en qué uso vamos a darle. No es lo mismo usarlo en pared o trabajos en altura que en demolición es suelo. Para la primera tarea necesitaremos un martillo eléctrico gran maniobrabilidad, y por lo tanto de un tamaño y peso reducido. En el segundo un martillo potente que nos facilite el trabajo.

martillo electrico
martillo electrico

Según estas cualidades podemos establecer tres tipos de martillos eléctricos:

Martillo percutor, rotativo o perforador: Esta herramienta posee un aspecto similar al que tiene un taladro. Es el menos pesado y el más manejable. Se usa para perforar agujeros. Es el modelo perfecto si necesitas realizar algún tipo de perforación por encima de la cabeza o de cierta altura, ya que permite un mejor manejo para este objetivo.

– Martillo combinado: Esta herramienta es más potente que la anterior. Pero claro, esto va acompañado de un mayor peso y tamaño. Permite tanto perforar como demoler. Por lo tanto, es un martillo que ofrece un uso versátil que se adapta a las diferentes tareas para las que se utiliza.

– Martillo demoledor: Este tipo de martillo es el potente. También el más pesado y grande. Es por ello por lo que se recomienda el uso del martillo demoledor para la demolición en suelo. Su potencia facilita el trabajo, pero su manejabilidad le limita a este tipo de tareas.

martillo electrico

¿Cómo elegir el mejor martillo eléctrico?

Para elegir cual es el martillo eléctrico perfecto para nosotros lo primero es tener claro cuáles son nuestras necesidades y qué uso vamos a darle. A parte de los tipos de martillo eléctrico antes mencionados tenemos que pensar en las siguientes características:

Potencia: A más potencia, más capacidad de demolición. Esta se mide en Julios. Y cuanto más duro sea el material potencia se necesitará. En los materiales más blandos se recomienda menos potencia.

Maniobrabilidad: Eso depende del peso y tamaño. Cuanto más peso tamaño, mayor potencia, pero mejor maniobrabilidad. Para trabajos de pared lo importante es que sea manejable. Para trabajos de suelo lo fundamental es que tenga bastante potencia, aunque el martillo sea más complicado de maniobrar.

– Peso: Con lo dicho anteriormente, queda claro que es un factor fundamental. Los modelos más ligeros son de 2kg. Estos son de uso doméstico por su poca potencia. Entre 3 y 10 kg para trabajar en pared, y cuanto más duro sea el material, más potencia necesitaremos y por lo tanto más peso. A partir de 10 kg nos encontramos los martillos para picar y demoler en el suelo.

Vibración: Cuanta mayor potencia, mayor vibración. Esta vibración es un problema que repercute en el usuario del martillo y en la calidad del trabajo. Un buen martillo eléctrico debe tener amortiguadores, almohadillas, agarraderas y otros sistemas antivibración.

Funciones: Como ya hemos dicho, los martillos eléctricos se pueden usar para perforar y hacer agujeros o para picar y demoler. Dependiendo de lo que se busque, habrá que optar por uno o por otro.

En definitiva, existe gran variedad de martillos eléctricos. En Grupo Campos ponemos a tu disposición una amplia gama de martillos para elijas el que más se ajuste a tus necesidades.